aridificación es un proceso natural a largo plazo del cambio climático, en el cual la precipitación anual disminuye y la temperatura aumenta en una región. La aridificación es un aspecto del cambio climático eso preocupa a los conservacionistas ahora que nos enfrentamos a uno de los eventos de extinción más drásticos en la historia de la vida. Cuando las zonas tropicales se vuelven áridas, las especies silvestres que dependen de la disponibilidad de agua deben soportar condiciones estresantes que pueden reducir la aptitud de sus poblaciones. Por lo tanto, es comprensible que la aridificación pueda ser un factor climático que pueda dañar la vida silvestre tropical.
Pero también hay evidencia de que la aridificación ha impulsado la biodiversidad global. Basta observar algunos grupos de plantas, como las suculentas, para plantear la hipótesis de que han proliferado gracias a adaptaciones anatómicas y fisiológicas frente al estrés hídrico. De igual forma, podemos encontrar que los bosques tropicales secos están dominados por una alta diversidad de plantas caducifolias, las cuales se adaptan para evitar la desecación estacional.
¿Son estas adaptaciones producto de una fuerza de selección natural, como la aridificación? En un artículo publicado en 2005, Judith X. Becerra encontró que el género bursera en México se diversificó rápidamente durante el Mioceno, el período comprendido entre hace 23.03 y 5.3 millones de años. El autor sugirió que tal momento refleja el origen y expansión de los bosques tropicales secos de México, donde bursera es una planta dominante. Posteriormente, utilizando métodos filogenéticos, Mónica Arakaki y colaboradores, en 2011, sugirieron que Los cactus y otros grupos de plantas suculentas de todo el mundo tuvieron una diversificación sincrónica también durante el Mioceno.. En concordancia, un artículo de Nathalie Nagalingum y colaboradores (2011) sugirió que, incluso cuando las cícadas se originaron temprano en la evolución de las plantas, hace unos 270 millones de años, encontraron la oportunidad de diversificarse muy recientemente durante el período Mioceno. Todos estos estudios citados destacan la mioceno como una época en que las plantas se adaptaron a la aridez y se diversificaron, probablemente a causa del cambio climático global. Sin embargo, hasta ahora, la mayoría de los estudios que vinculan los efectos de la aridificación en la evolución de las plantas se basan únicamente en filogenética datos, y se necesita más evidencia para comprender el papel de la aridificación como impulsor de la biodiversidad.

Entre las cícadas, dioon es un género pequeño de 15 especies con una amplia gama de variación de hábitat, desde desiertos hasta bosques siempre verdes en México. Así, pensamos que dioon puede servir como un buen grupo modelo para comprender las relaciones entre la diversificación biológica y la aridificación de México. En nuestra publicación “La aridificación como impulsora de la biodiversidad: un estudio de caso para el género de cícadas Dioon (Zamiaceae)”, proporcionamos evidencia filogenética y anatómica que aclara la evolución de las plantas a la luz de la aridificación.
Usando métodos filogenéticos, revelamos que dioon consta de dos principales clados: uno que ocurre exclusivamente en climas húmedos y un clado más grande que habita en una gama más amplia de hábitats, incluidos los desiertos. Descubrimos que la evolución hacia los desiertos comenzó durante el Mioceno, hace unos 15 millones de años. Además, al estudiar la anatomía epidérmica de dioon especies, encontramos que aquellas especies de hábitats húmedos mostraron epidermis delgada, cutículas delgadas y estomas anchos y poco profundos. En cambio, aquellas especies de zonas áridas mostraron epidermis y cutículas más gruesas, y estomas estrechos y profundos.
Hablamos de eso dioon especies de zonas áridas ha ganado variaciones anatómicas para contrarrestar el estrés hídrico. Tal variación podría ser adaptaciones que fueron beneficiosas para su supervivencia y diversificación en los hábitats áridos de México. Creemos que otros grupos de plantas podrían haber estado evolucionando debido a una influencia similar a largo plazo de la aridificación. Por lo tanto, concluimos que la aridificación no solo ha sido una amenaza durante la historia de la vida, sino que también ha representado una nueva oportunidad para grupos de plantas capaces de evolucionar en nuevas condiciones climáticas.
