La Antártida suele ser vista como uno de los entornos más prístinos e inalterados de la Tierra. Sin embargo, una nuevo estudio sugiere que incluso en este continente remoto, algunas especies de plantas ya pueden estar enfrentando riesgos significativos de extinción. Por primera vez, una planta nativa de la Antártida fue evaluada según los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)y el resultado ofrece una importante advertencia: el musgo Realdia revoluta está en peligro de extinción.
Esta evaluación marca un hito para la conservación de la flora antártica. Si bien los briófitos predominan en gran parte de la vegetación terrestre del continente, sorprendentemente se sabe poco sobre el estado de conservación de estas plantas. Hasta ahora, ninguna especie vegetal antártica había sido evaluada formalmente según los criterios globales de la UICN.

Para llevar a cabo la evaluación, los investigadores reunieron todos los registros conocidos de Realdia revoluta En la Antártida, se combinaron datos de herbario, literatura científica y estudios de campo. Tras recopilar 173 registros distribuidos por toda la Antártida y aplicar métodos estandarizados adaptados a las particularidades de los briófitos, los autores estimaron que las colonias antárticas altas conocidas representan en conjunto tan solo unos 80 individuos maduros. Con base en estos datos, la especie cumple con los criterios de la UICN para la categoría de En Peligro.
Aunque su distribución abarca una amplia región geográfica, las poblaciones están muy fragmentadas. Un aspecto particularmente preocupante es que la especie parece reproducirse exclusivamente de forma asexual en la Antártida. Los investigadores no encontraron esporofitos en ninguno de los ejemplares examinados, lo que sugiere que las poblaciones dependen de la propagación vegetativa para su supervivencia. Esta limitación podría reducir su capacidad de dispersión y dificultar la recolonización de las zonas donde se han perdido poblaciones.

Las principales amenazas identificadas están relacionadas con el cambio climático, el aumento de la presencia humana y las especies invasoras. La Antártida se encuentra entre las regiones que se calientan más rápidamente en el planeta, y los cambios en la temperatura, la disponibilidad de agua y la propagación de especies no nativas pueden alterar profundamente los hábitats ocupados por Realdia revoluta. Al mismo tiempo, muchas poblaciones se encuentran en áreas sujetas a una intensa actividad científica y turística, especialmente en Isla Rey Jorgedonde las estaciones de investigación, los aeródromos y las visitas frecuentes aumentan el riesgo de perturbaciones locales.
Otra preocupación es que la especie no fue registrada en ningún lugar. Área Antártica Especialmente Protegida, lo que pone de manifiesto una importante laguna en las estrategias de conservación actuales del continente.

Más allá de las implicaciones para la conservación, el estudio también ofrece una valiosa contribución metodológica. Estimar el número de individuos en briofitas es notoriamente difícil, ya que una sola alfombra de musgo puede contener numerosas ramas que potencialmente equivalen a individuos independientes. Para abordar este problema, los autores propusieron un enfoque estandarizado basado en el área ocupada por las colonias, proporcionando una herramienta que puede ser útil para futuras evaluaciones de riesgo de musgos y otras briofitas.
Más allá de evaluar una sola especie, este trabajo pone de manifiesto lo poco que aún sabemos sobre la flora antártica. Si una de las especies que conforman la vegetación terrestre del continente ya cumple con los criterios de amenaza de la UICN, otras briofitas podrían enfrentarse a riesgos similares sin que existan datos suficientes para que se reconozca el peligro. Los musgos de la Antártida quizás no tengan la misma popularidad que los pingüinos o las focas, pero constituyen gran parte de la vegetación viviente del continente. Este estudio sugiere que su protección ya no puede esperar a que sean más conocidos.
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Amorim ET, Neves BLE, Crispim Ferreira G, Transportar P, Cámara PEAS. 2026. Primera evaluación del riesgo de extinción de una especie de briofita en la Antártida. Oryx: 1, 10. https://doi.org/10.1017/s0030605325102135
Traducción al portugués de Pablo O. Santos.
Fotografía de portada de Des Callaghan (Wikimedia Commons, CC0 1.0).
