
La rápida tasa de respiración del algodón (Gossypium hirsutum) frutas produce un microambiente con CO intercelular2 concentraciones de 500–1300 μmol mol-1 y Hu et al. plantean la hipótesis de que las adaptaciones que han evolucionado en respuesta a esto pueden proporcionar información relevante para futuros aumentos en el CO atmosférico2. Comparan los rasgos morfológicos y fisiológicos de las brácteas y las hojas de algodón, y encuentran que las brácteas muestran una conductancia estomática significativamente más baja, lo que resulta en una eficiencia de uso del agua significativamente mayor. Tanto el intercambio de gases como el contenido de proteínas muestran una relación significativamente mayor de regeneración de RuBP/capacidad de carboxilación de RuBP (Jmax/Vcmáx) en brácteas que en hojas, lo que concuerda con las predicciones teóricas sobre la adaptación a niveles elevados de CO2. Concluyen que las brácteas de algodón proporcionan material fácilmente disponible para estudiar adaptaciones a niveles elevados de CO2.
