El floema es un tejido crucial en los árboles, responsable del transporte de carbono y el ciclo de nutrientes en toda la planta. Sin embargo, hay comparativamente poca información sobre la fisiología del floema en comparación con otros tejidos. Es por eso que Tree Physiology ha dedicado un número completo a la fisiología del floema.

Mientras que el xilema es responsable de transportar el agua desde las raíces hasta las hojas de un árbol, el transporte a través del floema es más complejo, con carbohidratos moviéndose desde las 'fuentes' a los 'sumideros'. Daniel Epron y sus colegas brindan una descripción general de los hallazgos informados en este número sobre algunas de las dificultades al trabajar con floema.. Una barrera para la investigación del floema es que cuando se cortan los tejidos del floema, unas proteínas especiales llamadas proteína P sellan rápidamente la herida y detienen el flujo de fluidos. El uso de estiletes de pulgón inhibe la acción de la proteína P y permite la extracción de fluidos del floema, sin embargo, solo se pueden obtener pequeños volúmenes, lo que dificulta la técnica a gran escala.
Dada la importancia del floema en el transporte de azúcar, ¿cómo afecta la sequía al funcionamiento del floema? Para abordar esta pregunta, Yann Salmon y sus colegas revisan lo que sabemos sobre los impactos de la sequía en el transporte del floema. Sus hallazgos clave son que la intensidad de la sequía es importante para saber cuándo (o si) responderá el transporte del floema, que la función del floema es fundamental para comprender el flujo de carbono a través de los árboles y los ecosistemas, y que necesitamos urgentemente más información sobre estos procesos. Para abordar esta brecha, Benjamin Hesse y sus colegas analizan el impacto de sequías repetidas en el transporte de azúcar a través del floema. Usando dióxido de carbono especialmente etiquetado, sus hallazgos sugieren que la absorción de agua en el floema se ve afectada por la sequía, lo que reduce la tasa de transporte de materiales a través del floema. Mientras tanto, Masako Dannoura y sus colegas observaron el impacto de la sequía en el desarrollo estructural del floema y descubrieron que el tamaño de las células del floema se redujo durante la sequía, lo que provocó directamente una reducción en la capacidad de transporte del floema. Por último, Michiel Hubeau y sus colegas presentan un nuevo método para estudiar el floema en condiciones de sequía mediante la tomografía por emisión de positrones (PET, una de las técnicas utilizadas en el diagnóstico médico). Tuvieron éxito en el estudio de la función del floema sin una recolección destructiva, lo que promete acelerar la investigación del floema.
El número especial no trata solo sobre la sequía, y aunque quedan muchas preguntas sobre el floema, la colección de artículos avanza en la comprensión de cómo responde el floema a las condiciones ambientales cambiantes y establece un marco para futuras investigaciones.
