Arturo Tavera y sus colegas han estado estudiando Pinguicula crenatilobaUna planta que crece hasta un centímetro de diámetro. Lo que les sorprendió fue que, al visitarla cerca del final de la temporada de crecimiento, descubrieron que las plantas habían capturado tantas presas como plantas diez veces más grandes.

Los investigadores estudiaron cuatro poblaciones en México, muestreándolas cada noviembre cuando alcanzaban la madurez sexual para observar su capacidad de caza. Recolectaron plantas de bosques de encino y pino en todo México, desde 4 m hasta 1,620 m de altitud, y examinaron cada insecto capturado al microscopio.

Capturar las plantas en el momento adecuado es crucial, ya que estas plantas viven solo entre septiembre y diciembre. Crecen en suelos pobres en nutrientes, por lo que capturar presas para complementar su dieta es crucial para el éxito reproductivo. Sin embargo, esta elección del momento oportuno generó problemas en el laboratorio.

Primer plano de las hojas de Pinguicula crenatiloba, que muestra a esta planta carnívora en acción. Las hojas, de color verde brillante y con forma de cuchara, tienen un aspecto brillante y húmedo gracias al mucílago pegajoso que recubre su superficie. Un pequeño insecto oscuro está atrapado en una de las hojas centrales, lo que demuestra el mecanismo de captura de presas de la planta. La superficie de las hojas está salpicada de diminutas estructuras glandulares que producen secreciones adhesivas y enzimas digestivas. Al fondo se ven otras hojas, todas creciendo del suelo en la característica roseta compacta de la planta.
Pinguicula crenatiloba en Costa Rica por Marco Acuña / iNaturalist. CC-BY-NC

Las plantas de la especie Pingüinaria capturan a sus presas con sus hojas. Cada hoja está cubierta de glándulas microscópicas que producen mucílago pegajoso para atrapar a las presas, además de enzimas digestivas para descomponerlas. Por lo tanto, las presas permanecieron en las hojas al examinarlas al microscopio. ¿O no? Los autores escriben: «Cabe destacar que se encontraron presas incompletas y parcialmente degradadas en todos los individuos de P. crenatiloba examinados; sin embargo, estos especímenes se excluyeron de nuestro conjunto de datos debido a nuestra incapacidad para identificarlos con precisión». Por lo tanto, creen que sus cifras subestiman la cantidad de presas.

Las cifras promediaron 3.66 presas por planta en Guadalajara, donde las plantas crecieron en senderos erosionados sin otras plantas cercanas. En Urupan, en cambio, las plantas crecieron junto a otras vecinas y capturaron un promedio de 12.77 presas en 2023, mientras que las plantas del sitio solo tuvieron 6 en 2022. Tavera y sus colegas creen que la lluvia podría explicar parte de esta diferencia. El exceso de lluvia podría arrastrar el mucílago pegajoso que atrapa a los insectos, pero afirman que esta idea debe probarse. Los otros sitios, Pátzcuaro y Morelia, reportaron de 6 a 8 presas por planta. (8/10)

Vale la pena vigilar a las plantas de mantequilla, y no solo por su capacidad para matar. También pueden servir como registradores para los ecólogos. La cantidad y variedad de presas nos indica qué artrópodos terrestres operan en estos bosques y nos ayuda a monitorear esta comunidad microscópica.

Este estudio es interesante porque es el primero de Pinguicula crenatiloba presas, pero también para comparar diferencias entre sitios y anuales. La investigación suele centrarse en especies grandes y vistosas, pero estudiar especies diminutas como esta revela nuevas estrategias para sobrevivir en entornos hostiles.

Tavera, A., López-Hernández, L. y Cuevas, E. (2025) “Notable diversidad de captura de presas en Pinguicula crenatiloba, una de las especies de pinguicula más pequeñas”, Interacciones artrópodos-plantas, 19(4). Disponible en: https://doi.org/pzxf
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Publicación cruzada en Bluesky & Mastodonte.

Imagen de portada: Pinguicula crenatiloba en Mexico por Dagoberto Valentín Martínez / iNaturalist. CC-BY-NC